
Aca les dejo la segunda previa del tema secretaria,un relato de lo mas morboso y caliente que a mi me encanto,con algunas fotos acompañando.
En los proximos dias les subo todas las fotos de secretaria y quiero agradecer a los culones de ley que siempre estan alimentando mis fantasias tanto con comentarios o con correos.
BESOS HUMEDOS......SECRETARIA OBEDIENTEEl viernes se presentaba tranquilo, con mi jefe medio que lo planeabamos asi, tratabamos de evitar los problemas. Por lo general estaba mucho tiempo solo en su oficina o salia. Es el gerente de una compania muy importante, multinacional, reportaba directamente a los directores y accionionistas. La oficina de el era todo el piso del edificio y yo tenia mi escritorio a la salida de los ascensores, previo a la entrada de su oficina. Este dia de la semana aprovechaba para leer algunos relatos hot que me calientan mucho y particularmente leerlas en el trabajo. Dejo volar mi cabeza y como estoy absolutamente sola a veces llego a tocarme, y fantasear con los que eventualmente pasan con la excusa del trabajo pero que en realidad lo hacen para tirarme los perros. Cierto aspecto de alguno me calienta, debo confesarlo, pero no viene al caso. A las cuatro pasa el de oca a retirar la correspondencia y despues no mucho mas, salvo algún paracaidista de estos.
Los viernes como son mas tranqui, podemos ir de casual y con ropa mas comoda. Para mi comoda no quiere decir menos sexy. Cuestion que ese día me estaba calentando tanto con un relato, que me fui al baño, me saque la tanguita diminuta, la guarde en la cartera para seguir leyendo y tocarme mas comoda. En ese estado hablé un rato largo con un compañero que me quiere comer y me reia por dentro pensando que él no sabía que no tenia bombachita.

En fin, se fué, caliente. Y yo seguí en lo mio. Cinco y cuarto mas o menos, veo que llega el ascensor, puteo un poco pensando que otra vez me interrumpían. Era mi jefe que pasa rapidísimo para su oficina. Me llama y me dice: "Princesa cambio de planes, estan llegando tus amigos".
Le decia "mis amigos" a los capos de una gran empresa, potencial cliente con el cual tenía que cerrar un convenio, porque cada vez que venian le hablaban de lo buena que yo estaba. Me daba cuenta porque me cogian con la mirada. Pero siempre se dirigian a mi con mucho respeto. Entraron los tres, un brasilero que era el director de la empresa para latinoamerica y dos argentinos, directores locales. Me saludaron correctamente y se encerraron en la oficina de mi jefe. Era un bajon porque cada vez que empezaba una reunion tarde yo me tenía que quedar hasta que termine por si necesitaban algo. Y ese dia lo necesitaron.
Paso un rato, mi jefe me pide agua, un té y un cortado para los potenciales clientes. Entro y cuando me inclino hacia adelante para servirle el té a uno de ellos veo que el brasilero estaba clavándome la mirada en el escote. Cuando le sirvo el café al brasilero muy sutilmente deja la mano en el apoyabrazo del sillón y me toca con sus dedos la parte interior de mis muslos, los roza, como una caricia al tiempo que me mira fijo a los ojos con una sonrisa burlona, como diciendo.. te quedas putita eh, no decis nada. Salí de la oficina acalorada, y dejé pasar una hora mas o menos, muy entrenida leyendo mis cosas. Debo confesar que me había perturbado esa situación, y entre mis caricias y la lectura se me paso rápido, me habia maquillado y iba a agarrar la cartera para ir a ponerme la bombachita antes de irme cuando me llamo mi jefe por teléfono:

- Princesa esto ya esta casi cocinado, pero vos pasas a ser fundamental para que firmen. -me dice en tono confidencial.
- Y yo que tengo que ver? - dije inocente.
- Mucho. Vos sabes lo que significa que firmen, verdad? Superamos el objetivo mas alto que nos pusieron, eso quiere decir bonus doble o sea mucha plata.
- El bonus no será para mí lo cobrará usted y los gerentes, por mi categoria de secretaria y como todavia no tengo la antiguedad necesaria según políticas de RRHH estoy afuera de eso, usted lo sabe.
- Salgo un segundo y lo hablamos. -me dijo, lo note mas tenso.
Se acerco a mí, yo estaba parada acomodando unas carpetas.
- Mirá esto es simple y no seria conveniente que lo vengas a complicar justo vos. No se si entendes que acá hay en juego mucha platita, pero mucha eh, y si te portas bien algo te va a tocar. - me dijo.
- Esta bien, pero porque soy fundamental? - dije.
- Sos fundamental porque el director de Latinoamerica, el brasilero, me dijo mitad enserio y mitad en chiste que si yo soy capaz de convencerte de que entres sin ropa interior a la oficina, le estaria demostrando que soy capaz de hacer casi cualquier cosa para que que pasen a integrar nuestra cartera de clientes. Y eso al tipo le gusta. - me dijo a medida que se acercaba a mi.
- Eso le pidió, es un irrespetuoso! Que le pida otra cosa, yo no lo voy a ha.....
- Princesita, bombona, a ver, no me entendiste, yo no te estoy dando la opción de elegir si lo haces o no. - Me interrumpio. Yo te estoy diciendo lo que vas a hacer, que es distinto.
- No me pida eso, por favor.
- No te lo pido, te lo ordeno, asi que ahora te sacas la tanguita, y entras, vas hasta mi escritorio, y me esperas ahi.
- No por favor. - le imploré.
- La concha de tu madre pendeja, hacé lo que te digo. Vos hace poco me dijiste que este trabajo te servia mucho porque con el recibo accedias al credito ese con tu marido, no? Bueno, no lo pierdas, nena porque sino haces lo que te digo el lunes ni vengas porque te echo a la mierda. Me entendes? - me dijo casi sin abrir la boca, apretandome un brazo y a cinco centimetros de mi cara.
- Suélteme. - le dije a punto del llorar, aunque por dentro dentro la contradicción del morbo me exitaba.
Fui al baño simulando que me sacaba mi ropita, pero ya no la tenia, me sentia nerviosa y acalorada, a los minutos sali y pude ver a mi jefe con una erección enorme que se notaba debajo de su pantalón gris.
- Muy bien, no te va a pasar nada, es una pavada, y te vas a hacer unos pesitos. - me dijo.
No le dije nada.
- Dale entra. - me dijo, y me pego una chirlo en la cola, ahi entendí que no iba a terminar solamente en caminar mostrando que me habia sacado la tanguita. Abrí la puerta casi temblando, la mitad por miedo y la mitad por exitación.
La oficina de mi jefe era muy grande. Tenía su escritorio al final, cerca de la ventana y adelante una mesa de roble oval para reuniones para doce personas. Dije: Permiso, perdon y caminé al lado de ellos, que se esforzaron por no mirarme. Llegué al escritorio de mi jefe, hice que buscaba algo, para darle tiempo a que entre. Escuche la puerta, caminó hacia su escritorio y casi muy relajadamente dijo:
- Princesa, por favor retirá de la mesa las tacitas de cafe y la bandeja. Gracias.
Fuí hasta la mesa, empece a juntar las cosas, cuando uno se paró y quiso alcanzarme una taza que habia quedado casi en el centro de la mesa, sentí que me apoyaba su miembro en la cadera, y me puso la mano en mi cintura. Del otro lado (no recuerdo quien era) alguien me acariciaba la pierna con la mano y me levantaba la mini. El clima era denso. Habia risas reprimidas y chistes por lo bajo. Podía oler el deseo de esos tres tipos en celo. Temblando lleve la bandejita a una mesa que hay al costado.

- Vení princesa, por favor. - dijo mi jefe.
Me acerqué hasta el escritorio, él sacó la Mont Blanc negra con la que firma papeles importantes del primer cajon, y apuntandome con ella me dijo.
- Vas muy bien, ahora te vas a poner esto en la boca, vas a ir por arriba de la mesa en cuatro patas y le vas a dejar la lapicera sobre esos papeles, muy delicadamente.
- No...-atine a decir.
- Si, lo vas a hacer por las buenas porque la otra posibilidad que te queda es que te garchemos entre todos, encima te quedes sin laburo, sin plata y con el culo roto. - me dijo irónicamente dulce y casi sin mirarme, como prestando atención a los otros tres. Ante esta situación te conviene disfrutarlo.- culminó.
Se me llenaron los ojos de lágrimas del miedo, a la vez que mi vagina se empezaba a lubricar de la exitación. Me puse la lapicera en la boca, caminé asi hasta la punta de la mesa mas cercana a su escritorio. No serían mas de tres o cuatro metros pero en ese breve trayecto, un aquelarre de imagenes se me agolpaban en mi mente, mi novio, mi familia, la pija de esos tipos, que tamaño tendrian? como me acabaran? me van a maltratar? hasta que limite? Se me soltó una lágrima contradictoria, nadie se percató. Miré a mi jefe y él asintio con un leve movimiento de cabeza, me subí a la mesa e inmediatamente el vió que no llevaba ropa interior. Los tres me cogieron con la mirada, fuí gateando por el borde hasta la otra punta donde estaban ellos, sin mirarlos. Apoyé la pluma, sobre esas hojas, quedó marcada con labial. Seguí gateando por delante de ellos que sonreían en una situación casi dantesca. Me decían de todo. Me acariciaban las tetas, las piernas, un manojo de manos rozaba toscamente mi cuerpo. Seguí gateando, les di la espalda, entre otras cosas para demostrarles que no llevaba bombacha, mi concha absolutamente depilada destilaba miel. Llegué hasta la otra punta de la mesa y volví por el centro me acosté boca abajo con los codos apoyados en la mesa y miré como firmaban todo. El que firmo primero metió su mano en el pantalon y empezó a pajearse sin el menor escrúpulo, los otros siguieron firmando y se iban soltando el cinturón. Mi jefe esperó a que terminaran de firmar, se acercó a mi, me puso su corbata a modo de correa y me dijo: "Se una buena perrita, vamos con los señores!" Yo empezaba a relajarme, sin saberlo al someterme así me generaba oscuro placer. Y me llevó hasta ellos, ofreciendome. Ya estaban mas que exitados, tenía una oferta de pijas delante de mis narices. Alguna gruesa, alguna curva, con venas marcadas en el tronco. Esbeltas. Todas con glandes distintos. Firmes. Elegí una y empece a masturbarlo mirando como mi jefe se sonreía y me alentaba con un paternal: "Muy bieeeenn", después fuí pasando a las otras entre risotadas e invasión de manos en mi ser. En ese momento mi jefe destapó un whisky escocés y dijo: "Amigos, brindemos por este maravilloso acuerdo comercial", sirvió cuatro medidas, y juntaron los vasos.

Uno de ellos dijo: "No seamos egoistas, convidemos a esta linda perrita" metió un dedo en su vaso y se lo pasó por su glande, que ya estaba brillante de exitación. Pase mi lengua por ahí no deje caer ninguna gota, sonrieron. Sin darme cuenta tenia a uno de ellos metiendo sus dedos entre mis labios vaginales. Al notarme mojada me dijo: "Que linda putita! Se subió a la mesa, me puso en cuatro y me penetró sin miramientos, dandome chirlos en la cola, mientras con la otra mano tiraba de la corbata que tenía puesta. Era mi jefe. Despues todo fué saliva y sometimiento sexual. Me empezaron a tirar whisky, en mi tetas, en mi cola, en mi vagina. Me babeaban la espalda. Le hice sexo oral a uno mientras pajeaba a otro y un tercero me penetraba, con su dedo en mi cola. Uno de ellos se apartó, y empezó a pajearse mientras miraba como me cogian. Bebía y se pajeaba. Comenzaron a acabarme toda, habia semen en mi cara, en la ropa y en la mesa. Y mi jefe me obligaba a tomarme el viscoso liquido que quedaba salpicado en la madera recogiendolo con la lengua. El director para latinoamerica fue el último en cojerme. Hizo que apoye las rodillas en el borde de la mesa, con los pies en el aire, colgando, abrio mis piernas y me lamió la cola de una manera increible y paciente, sentado muy comodamente en la silla, introdujo una y mil veces su lengua en mi cola mientras me masturbaba con sus dedos. Delante mio veia como el que se había apartado se seguía pajeando. Despues de su lengua, metió un dedo en mi cola, pegué un saltito y blanquee los ojos. El tipo al que se la estaba chupando iba a acabar, me tiró la cabeza hacia atrás agarrándome del pelo y puso el vaso de whisky casi vacío debajo de mi cara. Me roció de semen, que cruzó mi cara, algunas gotas cayeron en el vaso y el resto lo fué juntando pasando el borde del vidrio por mi mejilla y nariz. A esa altura ya tenía la cabeza de la pija del director en mi cola, mientras me separaba las nalgas para abrirlo mas y me embistió con firmeza. El que se estaba pajeando pidió el vaso con resto de whisky y leche y repitió el método. Cuando el director quitó su pija de mi cola, me hicieron tomar lo que habian juntado en el vaso, esa mezcla de whisky y resto de hombre. El semen tardaba en bajar del vidrio por su espesura y era de distitos tonos de blanco. Concluí mi tarea asignada como una eficiente secretaria. Ellos ignoraban que me estaban llevando a un lugar esperado. El director me hizo bajar de la mesa, me hizo parar con mis muslos apoyados en el borde, me recosto boca abajo apoyé los codos me hizo separar las piernas, se paró detras mío y se preparó para cogerme de nuevo, se limpió la pija con whisky y me separó los mojados labios vaginales y me penetró ferreamente agarrado a mi cintura, sentí la piel de sus piernas apretando las mías contra la mesa. Sentí un roce en mi clítoris que nunca habia experimentado y empece a sollozar. Me siguió cogiendo mientras sollozaba. La sacó y su pija escupió su denso y tibio jugo de hombre sobre mis nalgas.
Yo sabía porque lloraba, ellos creian saberlo, pero estaban equivocados.......me sentia una puta y me encantaba.